|
Rob Bevan + Tim Wright Online Caroline (2000) Soy Caroline. Casi treinta años. Escritora de viajes (o algo parecido). Vivo con David - cuando no está en África, como ahora. Estará pronto de regreso, eso dice. El trabajo es tranquilo y David está fuera, por lo que acepté que XPT instalaran este sistema webcam en mi casa. Tú vas a ser mi amigo - mi amigo on line. Y juntos vamos a dar más sabor a las cosas de por aquí. No te preocupes. No busco un fuerte compromiso, ni voy a tratar de venderte nada. Sólo observa la webcam, echa un ojo a las nuevas cosas en la página, tolera mis e-mails - en general sé mi amigo durante un par de minutos cada día” . Aceptar esta invitación es, desde luego, entrar en una muy interesante dinámica narrativa. A través del correo electrónico y de las visitas al website de Caroline se irá conformando a través del tiempo una relación en la que nos iremos sintiendo cada vez más implicados afectivamente con ella. Nos hará sentir como sus verdaderos amigos, como unos muy cercanos confidentes de sus inquietudes, dudas y deseos, aunque, por supuesto, todo sea una simulación, que pone en marcha un complejísimo juego narrativo. En todo momento, la interacción con Caroline irá modelando los efectos de una relación de comunicación muy personalizada (dado que algunos datos que vamos aportando de nuestras propias vidas o de nuestras preferencias se van a ir incorporando a la forma en la que ella se va a referir a nosotros), plagada de convincentes simulacros de cercanía (tan empleados, por otra parte, en el comercio electrónico y, en general, en las formas de la actual producción biopolítica a través de las redes). Entre éstos, sin duda, destaca su reclamación insistente de nuestra atención, la expresión de nuestra proximidad a ella, quien habitualmente se enojará cuando dejamos de leer sus e-mails o de visitar su website. Y sólo esta correspondencia hará avanzar a los acontecimientos hacia su (fatal) destino. J.M.P. |
|||